martes, junio 08, 2010

ALGO DE HISTORIA - El estado mexicano ayer y hoy

Debido a mis intenciones de escribir una entrada para este blog, me encontré un texto de mis épocas de la facultad, que si bien es una reseña, del texto Vázquez, Josefina  “De la difícil constitución de un estado: México, 1821-1854” en La fundación del estado mexicano, México, UNAM, Nueva imagen, 1995; me gustaría, rescatar algunos puntos que en esta relectura me han parecido muy interesantes.

      En este trabajo, la autora pretende reinterpretar esta etapa de la historia mexicana dejando de lado aquellas leyendas que por años la historia tradicional  ha reproducido, y con las cuales se ha catequizado a las nuevas  generaciones, como por ejemplo es pensar que la inestabilidad de los primeros años de nuestro país solamente fue causada debido a que en ese tiempo se vivió una lucha entre conservadores y liberales haciéndonos considerar este periodo de formación del estado mexicano como un episodio oscuro en la historiografía mexicana.  Definitivamente las cosas son mucho mas complejas y debido a lo cual la autora, propone una nueva perspectiva.
     Este texto está dividido en siete apartados, correspondientes a otro número igual de etapas gubernamentales, haciendo un paseo por cada una de ellas señalado sus puntos más importantes, así como las figuras destacadas que en estos apx. 50 años serán los actores políticos para la construcción de una nación mexicana.
      A través de esta lectura, podemos darnos cuenta de que uno de los principales problemas que trajo la independencia, fue que a su término, no existía un proyecto de nación con el cual se iniciaría la formación de la nación, además de que al término de la lucha no se planteaba un el surgimiento de una republica si no que se dejó un asiento para esperar un principie español que viniera a ocuparlo, aun cuando este nunca llego, en su lugar Agustín de Iturbide se nombra emperador, pero su gobierno no pudo consolidarse y finalmente el imperio se vino abajo.
     Después de este primer momento tampoco se nota que exista otro proyecto de nación, y de alguna manera justifica que en un periodo tan corto hayamos pasado por dos republicas federales (modelo copiado de los estadounidenses), dos republicas centralistas, así como tres dictaduras, de un personaje que, de varias maneras estuvo en el poder intermitentemente durante todo ese tiempo.
     Ahora bien la autora también señala otros factores que afectaron la formación del estado, entre ellos la oposición de algunos estados a los diferentes regímenes que se establecían, los movimientos separatistas de Texas y Yucatán; guerras de intervención con otros países (Francia y Estados Unidos), así como falta de recursos economicos, una casi nula profesionalización del ejército,las malas vías de comunicación dentro del territorio, enviaban la señal de que México era una nación débil y fácilmente conquistable, teniendo que estar en constante alerta del vecino del norte y su política claramente expansionista, que veía en la inestabilidad de nuestro país una oportunidad para crecer.
      Otro aspecto importante de esta lectura es cómo las figuras políticas en ambos grupos (liberales y conservadores) aparecen constantemente participando en el gobierno aun cuando no lo tenga su partido en ese momento, además de que muchos de ellos ocuparon la presidencia o vicepresidencia en algún periodo, Así mismo el análisis de Santa Anna, de su gobierno y de los mecanismos empleados para conservar el poder resultan bastante interesantes, convirtiendo en una realidad el dicho de “más vale malo por conocido  que bueno por conocer” vemos que aun cuando en repetidas ocasiones es separado del poder otras tantas, van a buscarlo por la “estabilidad” que puede proporcionar al país, retirándose a su hacienda en Veracruz cuando las cosas se ponían difíciles.
       Se habla de que en un primer momento, Santa Anna, trata de solucionar los problemas que afrontaba la naciente republica, pero que la imagen que nos queda de él es la de su último mandato hacia 1853, cuando ya viejo y sin ninguno de sus antiguos colaboradores vivo, comete toda clase de excesos en prejuicio del pueblo, hasta que finalmente en agosto de 1855 el dictador se ve obligado a huir.

¿Qué si fue un periodo difícil para la nación?  Claro que lo fue, la división interna del país, la pérdida de más de la mitad del territorio, es algo que todavía le puede a nuestra historia, pero al mismo tiempo debemos entender que no estábamos preparados para todos los sucesos que se dieron en este periodo, no estábamos preparados para gobernarnos, ni desarrollamos, como hasta la fecha un proyecto de nación que fuera nuestro, creado a partir de nuestra propia identidad para que pudiera ser efectivo, la cabeza de gobierno cambió constantemente , pero las mecánicas de gobierno y las instituciones coloniales fueron conservadas, introduciendo algunas mas pero copiadas no nuestras. Bien dice Silvia Arrom respecto a la época de la reforma que se da en la siguiente mitad del siglo: no existe ninguna iniciativa en ese periodo que no pueda ser atribuida a un ministro de los Borbones.
     De ahí viene la importancia de que los trabajos como este,  ya que nos ayudan a comprender de una manera real, y crítica el origen de nuestra nación, y también por que nos permite ver cuántos de esos problemas de hace casi 200 años seguimos acarreando; una cámara de diputados que no se pone de acuerdo y que aún no ha aprendido a legislar en beneficio de los mexicanos, una presidencia débil con poca o nula credibilidad, la continua falta de un proyecto de nación, la aparición una y otra vez de los mismos personajes políticos  que no son  fieles a una ideología;  la constante inconformidad de los mexicanos con lo que pasa en el gobierno, la falta de una economía sana, la heredada corrupción de las intituciones etc. son los constantes males de nuestra nación, y para cambiarlos realmente se necesitan hacer modificaciones de fondo, no solo del gobierno, si no tambien de pensamiento en nosotros mismos y es nuestra obligación como mexicanos exigir estos cambios y cambiar. Esa sí sería una forma de festejar el bicentenario.


3 comentarios:

Rocko dijo...

Interesante análisis sobre los inicios de la República, debemos como dices reflexionar en el futuro pero reflejandonos en el espejo de la historia. Hoy es indispensable caray. Cuando México se da cuenta de que hay gente preocupada por lo que va a pasar como tu entonces significa algo; aún hay esperanza...

Jorge dijo...

Siempre es interesante leer otros puntos de vista y descripción de hechos de nuestra historia. Buena reseña, felicidades!. Algo importante que siempre debemos tener en cuenta en asuntos históricos es el tratar de entender el entorno de ese momento y con eso comprenderemos mejor lo que lleva a tomar ciertas decisiones. Nuestra historia ha sido muy manipulada por los medios oficiales, se deidifican figuras que sobre todo, fueron tan humanos como cualquiera y se satanizan otros. Por eso si no entendemos con claridad nuestra historia, seremos víctimas de los mismos errores históricos. Saludos! Nimbusquantum. :)

Mauricio dijo...

Excelente manera de recordar que nuestro pasado conforma nuestro presente.. que la toma de conciencia encuentre en la historia: luz