Esta semana no habia podido escribir nada, por más que le he dado vueltas y vueltas a mis ideas, comenzaba algo y lo dejaba a medias, tenía ideas para comenzar textos o terminarlos pero no logre en estos días concretar algo, concretar… esa palabra siempre me recuerda las entrevistas a los futbolistas, “jugamos bien pero no logramos concretar” “Logramos concretar el gol abriendo los espacios” y otras por el estilo, así que veamos si por fin logro hacerlo con este escrito.
Como en repetidas ocasiones he dicho en estos días, los mexicanos somos una excelente afición, una de las mejores, pero al mismo tiempo también una de las más difíciles de complacer, y definitivamente con memoria a muy corto plazo, lo cual no solo aplicamos en cuanto a futbol se trata, si no en otros aspectos.
El jueves todos amaban a Aguirre a Temo y a nuestra selección eran héroes para todos, no así el martes que con la derrota ante Uruguay en gran medida por errores de dirección y falta de contundencia –otra de mis palabras futboleras favoritas- por parte de los jugadores que no lograron concretar tan anhelada victoria, aunque de todos modos clasificamos fue amarguísima la derrota, misma que nos llevará a vernos la cara con la escuadra Argentina que nos elimino en el 2006 también en octavos de final, lo cual solo aumento la cantidad de comentarios negativos hacia la selección y las duras críticas hacia aquellos que tanto amaban y veneraban pocos días antes. Así somos, cuando las cosas salen bien todos soñamos, pero soñamos mal, soñamos y nos confiamos, en lugar de soñar y salir luchando; y claro cuando no salen como esperamos entonces volvemos a pensar y hablar del México mediocre de siempre, lo que francamente me causa mucho coraje.
Es cierto, el director técnico selecciona a los jugadores, les da sus puestos, ellos se desempeñan en la cancha de acuerdo “en teoría” a las indicaciones que previamente se les dieron, si uno de ellos no cumple correctamente su función es obligación del DT o hacer que trabaje correctamente, sacarlo del juego, o dejarlo en la banca, aunque en algunas ocasiones no funciona de esta forma, el DT como sucedió ante el partido con Uruguay, vio que las cosas no estaban saliendo como debían, y lo dejo pasar… con un alto costo para nuestra selección.
Lo mismo pasa en la politica nacional, nosotros somos el director técnico de la escuadra mexicana, los políticos son nuestros jugadores, nosotros los escogimos, los pusimos en sus lugares, los eviamos a la cancha y una vez ahí les permitimos que no cumplan con lo que se espera de ellos, y peor aún tampoco hacemos los ajustes necesarios para cambiar el rumbo del partido lo cual es obligación y responsabilidad nuestra,.
La situación que se vive ahora en México, no es solo culpa del presidente, ni de los diputados ni de los gobernadores, es culpa de todos porque no hemos sabido elegir ni exigirle a nuestros jugadores, ¿Por qué no mandamos a la banca a los políticos corruptos?, ¿Por qué seguimos aceptando que nos presionen para dejar a los Bofos en el congreso? Creo que es importante que aceptemos nuestra parte de culpa en los problemas del país y así como le hacemos en el fut critíquemonos todos como directores técnicos del país, que vemos apáticos lo que sucede en la cancha y no aprovechamos para hacer los cambios necesarios en la alineación . Entonces, ¿El DT sigue siendo un pendejo?
La situación que se vive ahora en México, no es solo culpa del presidente, ni de los diputados ni de los gobernadores, es culpa de todos porque no hemos sabido elegir ni exigirle a nuestros jugadores, ¿Por qué no mandamos a la banca a los políticos corruptos?, ¿Por qué seguimos aceptando que nos presionen para dejar a los Bofos en el congreso? Creo que es importante que aceptemos nuestra parte de culpa en los problemas del país y así como le hacemos en el fut critíquemonos todos como directores técnicos del país, que vemos apáticos lo que sucede en la cancha y no aprovechamos para hacer los cambios necesarios en la alineación . Entonces, ¿El DT sigue siendo un pendejo?
VAMOS MEXICO!!
@flakka82
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